Método Zulesan

Método Zulesan

El año pasado me propuse varias cosas y entre ellas estaba crear una metodología.

La razón de fijarme este objetivo fue en un principio, resumir en sencillos pasos un protocolo que hiciera más eficiente el flujo de trabajo con agencias y clientes. Con el tiempo, he ido profundizando cada vez más en el tema hasta alcanzar conclusiones que me han ayudado a enfocar mi mensaje y la solución que trata de aportar #MetodoZulesan.

A lo largo de estos meses he ido estudiando y definiendo cada vez mejor los problemas del pequeño cliente. He pedido ayuda en LinkedIn, haciendo preguntas directas y lanzando ideas, para recoger una información muy valiosa de la comunidad que he aplicado en el desarrollo del método.

He intentado formular con mayor precisión los miedos de este tipo de cliente en relación a la gestión profesional de las redes sociales para sus negocios. Y una gran verdad que he podido entender es que son servicios muy personalizados y que resultan caros para el empresario y de poco margen para el profesional. El stress por conseguir un retorno rápido de la inversión es contrario al trabajo bien hecho en social media, a no ser que tengas mucho presupuesto. Además vicia las expectativas acerca del trabajo y la inversión realizada por el cliente, obligando al profesional a estar continuamente aclarando, informando y poniendo en valor los resultados. ¿Qué hacer entonces si a ninguno nos resulta rentable?

Pensé, si los clientes tienen una mínima formación previa en social media, sabrán aprovechar mejor el servicio, entender los resultados obtenidos en relación a las expectativas, podrá aprovechar nuestro servicio para generar ventas y negocio y pagará encantado el valor verdadero que ofrecemos. Por otra parte, el profesional tendrá más margen porque el cliente estará mejor formado y podrá objetivar mejor sus necesidades y optimizar el tiempo . Vaya lío de palabras verdad?

La cosa se puso interesante cuando decidí lanzarme a dar un taller y exponer mis ideas ante diez alumnos para validar mis hipótesis. WOW, el hecho de conseguir que diez personas me confirmaran su asistencia para oirme hablar me pareció un auténtico triunfo.

Pocos días antes de la charla el mundó paró, cerraron mi coworking y tuve que suspender el taller. Mi compromiso fue enviar un documento para compensarles. Pero una presentación no es un documento que explique paso a paso tu método y eso me obligó a replantear el trabajo hecho desde cero. Me ha llevado dos meses de trabajo y acostarme muy tarde, poder sintetizar tres horas de mi incontenible verborrea en este documento.

Al final, y por no aburrirte, he intentado hacer un método basado en mis propios experimentos validados, es decir, aquellos que tengo probado que funcionan al cien por cien. Un método sencillo, en tres pasos, de principio a fin. Una fórmula bastante infalible para arrancar con buen pie tu gestión en redes sociales si no tienes equipo ni dinero ni formación específica, pero sabes que lo necesitas para tu marca personal o negocio.

Lo he creado para autónomos, pequeños empresarios, artistas, pequeño comercio… Para todos esos profesionales que necesitan llevar sus redes ellos mismos y no saben por dónde empezar. Para empresitas pequeñas con un becario que tiene buena intención, pero no se organiza. Para esos emprendedores que quieren saber si su producto llamaría la atención y pueden validar su idea con cuatro anuncios en Instagram. Para juniors que se enfrentan a sus primeros clientes o estrategias.

Lo que más me gusta es que antes de compartirlo aquí, he ido recogiendo los comentarios de los alumnos del taller, de colegas de profesión a los que admiro y valoro, de antiguos y actuales clientes y de algunas personas escogidas que me han regalado tiempo y feedback. Mil, mil gracias, porque realmente he cambiado y mejorado cosas gracias a vuestras recomendaciones.

Mi idea es ir afinando el método haciéndolo más y más fácil. También necesita un buen repaso de diseño final. Pero el meollo está ahí. Estaré encantada de que me des tu opinión;)

¿Qué es Tik Tok?

Tik Tok es una red social basada en video selfies de 15 segundos.

Quizá hayas visto la reciente campaña que han lanzado en Youtube, pero creo que poco se está hablando de ella para la cantidad de implicaciones que sugiere el uso de esta app. 150 millones de usuarios en el mundo, un desarrollo brutal de la aplicación conseguido en sólo 200 días, una comunidad que incluye un segmento de edad súper interesante con niños desde 8 años hasta abuelitas fashion de más de 70.

Pero yo no quiero hablarte de datos sino de ideas, de cambios de paradigma.

Para informarte de cuándo, cómo y porqué puedes acudir a otros enlaces bastante completos como éste de Xataca que además incluye vídeos donde puedes ver la app y sus usos. Sólo te diré que esta app surge en China, donde 8 de cada 10 usuarios la tienen instalada en su teléfono.

Flava B.

Flavia es mi hija de 10 años. Aprendo tanto de ella en algunos terrenos on line que me hace sentir tan orgullosa como vieja. Me habló de Musical.ly (Tik Tok absorbió a Musical.ly) hará un par de años y me pidió con ojos empañados que le dejara abrir un perfil en esta red social. Me pareció demasiado pequeña y lo dejamos aparcado.

Este verano me volvió a hablar del tema con Tik Tok. Una de sus amigas ya estaba en la red en modo privado y decidí darle una oportunidad. Lo instaló en su maltrecho Ipad y empezó a usarlo con total soltura.

Esto es lo primero que me deja boquiabierta. Es una app en la que si me dejas sola seguramente me perdería. Tiene muchas funcionalidades, filtros, hashtags… y ella con sólo diez años se maneja a la perfección. Estos niños digitales me asombran aunque sean míos 😉

Nobel de las apps

Yo hice mucho vídeo en la Universidad. Quería ser vj y edité vídeos en Premiere, Final Cut y hasta me aventuré con After Effects.  Me gustaba la edición loca de esas épocas, con mucho parpadeo y fliqueo. Utilizaba una herramienta llamada cuchilla con profusión. Cogías el trozo largo de vídeo y cortabas trocitos pequeños que luego alternabas para componer otra pieza distinta y con mucho ritmo. Era laborioso y los procesos para renderizar lentos y pesados.

¿Por qué te cuento esto? Porque Flava B. se edita unos clips buenísimos de 15 segundos (el máximo tiempo para los clips) con su app de Tik Tok y hace que aquellos procesos resulten tan, tan anticuados que me asombro (segunda vez!).

Filtros chulísimos que imitan la textura de vídeo ochentero, parpadeos para hacer transiciones, efectos de color, maquillaje virtual o pelucas de colores a lo Snapchat, efectos de reflejo en el agua, gotas de lluvia en slowmo con un efecto interactivo  (este filtro es espectacular). Puedes grabar más rápido o más lento, y puedes mezclar distintas velocidades dentro del mismo vídeo.

En definitiva, que los desarrolladores de esta app (señores, se la han hecho en 200 días!!) deberían tener el Nobel de las apps si éste existiera. Porque hace que editar vídeo sea intuitivo, versátil, fácil y divertido entre muchas otras cosas.

Musers

Hay algo que me llama mucho la atención y son los alcances. Algunos de los perfiles que he revisado llegan a tener 2 billones de corazones. Si, billones-.()

Esta app tiene un interesante modelo de monetización mediante el cual un usuario puede captar la atención de los musers. Con la compra de monedas puedes hacer comentarios promocionados en los directos de estos mega perfiles, alcanzando el primer puesto y consiguiendo una mención de los influencers de esta red. De esta manera logras visibilidad y que otros usuarios te sigan.

¿Te imaginas haber podido hablar por chat en tiempo real con Espinete? Pues eso es, más o menos el interesante tipo de interacción que han ideado los de la app TikTok en versión siglo XXI.

Popularity

Aclaro que esta parte del post recoge mis conclusiones junto a las de Flavia. Creo que su punto de vista como usuario pro de 10 años nos interesa. Y para mí esta es la parte interesante del artículo, el cambio de paradigma que nos demuestra que intentar ver las cosas con nuestra mentalidad de los 80 no tiene ningún sentido.

  1. Creatividad. Si, a raudales. En un entorno digital y con las herramientas más básicas del cuerpo como bailar, gesticular, imitar, crear dibujos y animarlos, contar chistes, cantar… Pensamos que estos niños están sin hacer nada “viendo vídeos” y resulta que están creando clips que no podrías hacer ni en sueños con tu mente adulta.
  2. Interacción. Están en grupo, interactúan con otros usuarios y entre ellos, porque sus amigos de clase también están ahí. Pueden chatear de manera interna en la propia app y hacer vídeos a medias en la distancia. Mientras fuera hace cero grados y llueve, ellos pueden estar juntos. Yo me moría de frío cada tarde por pasar un rato con mis amigas en cualquier portal (¿evolución de la especie?)
  3. Popularidad. Lo que haces en TikTok se refleja en la vida real. Puedes ser más popular si aprendes a hacer un paso de baile de moda o completas un reto. Los demás lo verán y validarán tus aptitudes fuera de la red. Creo que esto es peligroso e interesante a la vez, daría para otro post.
  4. 4. Cero postureo. Esto me gusta especialmente. Obviamente lo hay, perfiles más adolescentes de chicas rubias perfectas cien por cien postureo, pero que oye, también hacen sus pinitos como cómicas. Lo más molón en TikTok es reírse de uno mismo, poner caras ridículas, reírse de los propios fallos físicos (como en el caso de la maravillosa Malva Demente). Algo que me parece diferenciador de Instagram y esperanzador también, ya que en un mundo social media repleto de perfiles perfectos, pletóricos y absolutamente falsos, regresar a la pantomima y al “hacer el tonto” representa un deseable soplo de aire fresco.

Paradigma

Cuando oigo hablar de que los niños de hoy en día están atrofiados con tanta pantalla siento una mezcla entre dar toda la razón al que habla y revolverme en el asiento.

Hay cosas que están mal, desde luego. La otra noche fuimos a una conocida franquicia de restaurantes a cenar y la familia de al lado tenía al pequeño (muy pequeño) enganchado a la tablet mientras cenaba. Seguramente a lo mejor yo lo he hecho en alguna ocasión, pero cuando lo veo desde fuera no me gusta.

Mi hijo pequeño ha ido abandonando juegos paulatinamente desde que conoció Youtube  y ahora me cuesta bastante que coja los coches y se ponga simplemente a jugar con ellos. Por tanto, admito que las pantallas atrofian el juego depende en qué tramos de edad.

Pero también veo cómo su imaginación se desborda, cómo aplica lo que aprende en el colegio para buscar contenidos él sólo (vídeos sobre el sistema solar o la desaparición de los dinosaurios) y cómo nuestro tiempo juntos se complementa con estas nuevas habilidades adquiridas. Ha aprendido a leer muy rápido y a buscar lo que le interesa hablando a Google. (Otro tema interesante, el de las búsquedas por voz para los niños).

Mi hija lleva el teatro en las venas (lo ha heredado de su abuela, que fue actriz) y lleva grabando vídeos desde los cinco años, porque simplemente es algo que hemos visto que le apasiona y le hemos dejado desarrollarlo (se quedó con mi video cámara hace ya tiempo). Ha encontrado la horma de su zapato en esta app que le permite explorar su creatividad con portentosas herramientas de edición que ya hubiera querido yo en mi época universitaria.

Podemos ponernos como queramos, pero los tiempos de jugar al corro de la patata y al escondite han evolucionado. No han desaparecido, pero ahora todo es mucho más complejo y requiere de una nueva lectura.

Por cierto, hace dos semanas mi madre vino a pasar la tarde y estuvimos jugando todos al escondite. Fue súper divertido y nos reímos toda la familia haciendo el tonto. Y después de eso estuvimos viendo vídeos en la Tablet. Nada es ya tan simple como antes.

Fakeba

Fantástico M.

Conocí a M. mucho tiempo atrás por una colaboración extra laboral. La manera en que contactamos fue muy curiosa. Me escribió por Facebook a través de Bea C. y quedamos en una cafetería de Pintor Rosales para hablar de música, ilustraciones y camisetas. Puede que te interese conocer más acerca de esta historia y de Bea C. en este enlace.

Bastante tiempo después me contactó de nuevo, esta vez para hablar de trabajo. Quedamos en el mismo sitio de la vez anterior, una tarde lluviosa de septiembre.

M. era único. Un personaje alucinante que había vivido la Movida madrileña, la ascensión de la música electrónica, la cultura de club y los cambios en la industria musical sin perder un estilo punki y audaz. Tenía grandes anécdotas para contar y una risa contagiosa que soltaba en grandes risotadas.

La reina

Fakeba era una artista senegalesa con cierta fama en su país. Cantaba en wolof, su lengua materna y era toda una belleza. Tenía poco más de veinte años, apenas hablaba francés y nada de inglés. Era un diamante en bruto.

El objetivo del proyecto era un gran reto y yo me sentía preparada. Manuel me eligió porque sabía que yo tenía experiencia y contactos en el ámbito del ocio nocturno y la música electrónica. Le gustaba mi estilo en redes desde siempre y según él tenía que ser yo.

Se trataba de hacerla famosa en su país y traerla a Europa para alcanzar la fama internacional. El formato era la creación de una súper diva del electro pop, que cantaría en festivales de música electrónica y serviría como artista estrella en el lanzamiento de un sello discográfico internacional.

El equipo tenía base en Senegal, Madrid y Nueva York. Había mucha financiación y poca prisa, aunque sí unos objetivos marcados y las cosas muy claras. Empezamos a trabajar.

Cuando pude ver la primera tanda de material con las fotos y música de Fakeba me quedé enamorada de la belleza natural de esta mujer joven, hermosa y distinta. Bajo esta inspiración sincera, escribí un texto de presentación para la página de Facebook y las notas de prensa que se iban a lanzar.

Conseguimos crear un storytelling poderoso en torno a Fakeba y sus raíces, de la diferencia radical de esta mujer con otras divas estereotipadas. Este texto junto a sus fotos en primer plano se convirtieron en los primeros posts de la página de Facebook.

Primera fase

Mi rol en el proyecto era dirigir el área social media y digital. Empezamos por plantear un timing por fases para el primer trimestre. Los hitos principales venían marcados por los lanzamientos de remixes de las canciones del primer disco de Fakeba, que se lanzaba en las principales plataformas como Spotify, Itunes o Amazon, en las primeras semanas de diciembre.

El primer disco ya estaba editado y había remezclas de artistas europeos del circuito de la electrónica más puntera. Había que hacer una estrategia de redes con promoción constante y foco en países de los que yo conocía poco o nada. Fui planteando preguntas y ajustando cada día la estrategia con Manuel y el equipo de Senegal. Entre otras cosas nos asesoraron con la segmentación geográfica y nos aconsejaron que segmentáramos sólo a hombres, por razones sociales de desigualdad de acceso a la información. Estos datos sin duda, fueron esenciales en la optimización de las campañas posteriores.

She likes

Ella gustaba muchísimo. Todos los días hacíamos un post que tenía alcances imposibles y cientos de comentarios y likes. Hicimos campañas en Facebook para obtener likes y posts promocionados con resultados rápidos y presupuestos ajustados y muy optimizados.

En paralelo, el sello de Fakeba empezó a organizar desde Senegal un festival de música electrónica con artistas europeos consagrados. Algo totalmente nuevo e inaudito en el país. La expectación era tremenda y tuvo apoyo institucional y soporte de las principales cadenas y periódicos del país. Fue una jugada de marketing nivel superior ya que suponía la actuación en primicia de la artista senegalesa Fakeba.

Creamos una página en Facebook para el festival con promoción constante y empezó a crecer rápidamente. Entraban también muchos fans en orgánico. Ahora teníamos artistas interactuando con las tres páginas, que se retroalimentaban una a la otra: Artista, sello, festival. WOW

Tercera fase

Cuando ya teníamos varios posts con medias de entre cinco y seis mil likes, empezamos a segmentar también en las principales ciudades de Europa. Madrid, Barcelona, Berlín, Londres, Roma. El disco y los remixes ya estaban lanzados, la comunidad era fiel y en aumento, quedaba poco para el festival… parecía que todo estaba funcionando.

Tras el festival Manuel me llamó y me dijo que habían decidido optar por los servicios de una agencia, necesitaban un servicio más completo y con total disponibilidad.

Te voy a ser muy sincera. Podría mentir o decir que fue otro motivo, pero fue así. A veces estas cosas pasan y hay que ser profesional y dejarlo sin más. Aunque el esfuerzo realizado queda sin recompensa.

No he vuelto a ver a M. y tampoco he seguido la trayectoria de Fakeba. Sólo sé que la última vez que entré en su página de Facebook tenía muchos miles de fans y el texto de información seguía siendo el que escribí yo.

 

Proartso

La ONG

Si hay un proyecto en el que me he involucrado y he encontrado la total confianza y la valentía para crear una bravebrand, ha sido con esta ONG española con presencia internacional.

Proartso es una ONG independiente que pretende transformar la realidad social y medioambiental a través del arte. Formada por un equipo multicultural (España, Colombia, Inglaterra) de creadores en todas las ramas artísticas (realizadores, compositores, diseñadores, escultores, performances…) se ha posicionado a través de su trabajo en Ibiza y ha desarrollado ya proyectos en Barcelona, Colombia y Madrid. Si bien, actualmente prepara su expansión a Inglaterra, México y Miami.

Situación

Aunque conocía la actividad de Proartso por mi amistad con su fundadora, no era consciente de la enorme fuerza y valor diferenciador que esta ONG transmite. Su foco de acción se reparte en diferentes áreas, pero es evidente que tratan de transformar a través de la energía inagotable de la sensibilidad y la apertura de mentes que produce el arte en las personas.

Por esta razón, sus talleres, acciones y mensajes no han pasado desapercibidos para organismos tan importantes como la ONU, el Ayuntamiento de Barcelona o las administraciones locales de zonas desfavorecidas de Colombia.

Estrategia

Aunque inicialmente mi tarea era desarrollar un plan de marketing, finalmente he asumido la dirección de estrategia y he de decir que es la primera vez que tengo esta gran oportunidad. Me siento agradecida por tanta confianza y espero estar a la altura.

Proartso necesitaba identificar mejor la estructura interna del equipo y la asignación de tareas. Por ello, planteamos desde el inicio tener una herramienta de gestión interna que se pudiera administrar de manera central. Elegimos Asana y comenzamos a crear un workflow estable que pudiera dar salida a los proyectos.

En paralelo, hemos invertido muchísimas horas en repensar Proartso desde todas las perspectivas posibles, definiendo por el camino la imagen de marca, la presencia y la comunicación que esta ONG debe tener a diferentes niveles.

Otra de las tareas importantes ha sido definir el producto. Es decir, diseñar y catalogar de forma completa cada una de las acciones que desarrolla la entidad tanto para empresa privada como pública, así como las iniciativas que de manera autónoma lleva a cabo Proartso en el ámbito de la transformación ecológica y social.

El futuro

Es pronto para poder hablar de resultados. Tras un intenso mes de trabajo, tenemos un flujo de trabajo estable en el cada miembro de la organización entiende la jerarquía de desarrollo de proyectos. La comunicación ahora es fluida entre departamentos (en diferentes y muy lejanas partes del mundo).

Hemos establecido nuevas prioridades y catalogado cada una de las actividades en las que podemos involucrarnos, permitiendo de esta manera, plantear una estrategia a corto, medio y largo plazo.

Avanzamos ya a buen ritmo en un nuevo site, una nueva estrategia de contenidos alineada a SEO (claramente esto hay que posicionarlo en orgánico) y a la difusión del proyecto a través de los canales de marketing digital.

Proartso no sólo es un gran proyecto para un profesional creativo y estratégico como yo. Es una oportunidad por apostar por un mundo mejor, más responsable, más limpio, más respetuoso. Creo en el poder transformador del arte (por algo estudié Bellas Artes) y creo que el destino me ha traído hasta Proartso para contribuir con mi granito de arena en algo mucho más grande.