La importancia de la visión en el emprendimiento

emprendimiento con visión

He convertido la visión en el centro de la toma de decisiones de mi forma de emprender. Te cuento cómo he ido armando esta metodología en mis últimos proyectos.

Los que trabajamos en marketing, tenemos la misión de descubrir cualidades en las cosas que los demás no habían visto. Creamos líneas de pensamiento lógico para llegar a conclusiones casi ilógicas y ahí surge la magia de nuestra profesión.

Para crear y generar ideas que puedan ser contagiosas e impactar donde queremos, no podemos quedarnos en pensamientos mediocres y repetitivos. La creatividad en negocios es una cualidad poco valorada, pero te aseguro que es poderosa. Porque te da la capacidad de pensar a lo grande, de tener una visión de futuro y emocionarte pensando en ella. Te da la capacidad de comunicar.

La visión empieza en el problema a resolver y va echando raíces en la misión y los valores. Trae consigo modelos de negocio y decisiones estratégicas, orienta en medio de la incertidumbre que rodea emprender y se alimenta de los sueños y necesidades del futuro cliente.

Visión compartida, tu socio invisible

Durante los primeros meses de pandemia me uní como socia a un proyecto en el que la visión compartida era especialmente importante para el correcto desarrollo del plan. 

Pasaron los meses y finalmente dos miembros del equipo abandonamos el proyecto, ya que no compartíamos la visión con el resto de socios. Pese a que había mucho camino recorrido, la decisión fue positiva y razonada ya que todos sabíamos qué implicaciones tenía esa falta de unidad.

La visión compartida por el equipo de fundadores es lo más importante (desde mi experiencia) para saber si debes apostar por un proyecto de emprendimiento hasta el final.

emprendimiento_vision_bigmap

Emprendimiento y llevar la visión hasta el final

En este y otros procesos de emprendimiento por cuenta propia y ajena, me doy cuenta de cómo la visión implica temporalidad. Quiero decir que se desarrolla en una línea temporal en la que desarrollamos un modelo de negocio. Hay una visión a cinco, dos, un año, seis meses…

Y esto, de manera natural nos lleva a pensar en objetivos o hitos en el camino hasta esa visión. “Si conseguimos esto primero, podremos llegar hasta allí y de allí saltar hasta otro punto que nos permita llegar a nuestra visión de futuro…” 

Siempre hay un corto, medio y largo plazo que acarrea decisiones tácticas, toma de decisiones y planificación de objetivos.

Realmente es la visión lo que determina a un emprendedor a conseguir su propósito. No de forma romántica, sino de forma literal. Guiando sus decisiones para construir lo que ha imaginado. (Parezco Mr. Wonderfull, pero es verdad).

Busca tu ojo de Sauron

Arrancar un proyecto propio de emprendimiento es peligroso si no juegas con ventaja. Puedes gastar mucho dinero en modelos de negocio no testeados, salir al mercado con la fórmula errónea, fiarte de equipos y que no sean buenos profesionales, etc…

Pero la visión es algo que puedes manejar, es algo que te pertenece. ¿Cuándo puede que cambie tu visión emprendedora? Cuando entran nuevos socios o personas con capacidad de intervenir a un nivel de decisión. Ahí tendrás que tener una visión tan clara y robusta que convenza y entusiasme (y eso es difícil, creeme!).

Una visión bien interiorizada te puede dar la fuerza suficiente para aguantar cualquier embestida. El truco es creer en lo que dices de forma honesta y comunicarlo con pasión efectiva. Es la única manera de hacer creer a los demás en tus propias ideas y que las adopten y hagan aún más fuertes.

Eso sí, debes tener también el oído receptivo y bien abierto para captar sugerencias y nuevas ideas que te pueden beneficiar. Nunca seas tan vehemente que pierdas una oportunidad de aprender o mejorar gracias al feedback de los demás.

¿Cómo trabajar en la visión de negocio?

Te recomiendo hacer este ejercicio y repetirlo cada vez que te encuentres en medio de uno de esos momentos de gran incertidumbre que rodean emprender.

A partir de un triángulo equilátero,

  1. Visión: Colocamos la visión arriba en la punta (ahí puedes dibujar un gran ojo illuminati en plan chorra, pero te aseguro que cumple su función simbólica durante el ejercicio). 
  2. Misión: En la parte intermedia colocaremos los conceptos que describen la misión que nos hemos propuesto para alcanzar la visión (el cómo lo hacemos).
  3. Valores: En la base colocaremos todos los valores que sustentan y dan sentido a la misión y visión. Los valores pueden ser muchos, hay compañías que tienen cientos de valores y éstos van cambiando, modulándose y cobrando protagonismo en función del momento.

Puedes hacer esta dinámica en una pared, una pizarra, una cartulina o con herramientas digitales como miro (que es como lo hago yo).

emprendimiento con visión_pirámide

 

¿Por qué te interesa trabajar en tu visión?

👉 Si eres emprendedor:

  • te dará una guía muy intuitiva en la toma de decisiones 
  • Tendrás un mejor pitch de venta.
  • Te dará la materia prima para comunicar un storytelling reseñable.
  • Podrás crear un mapa estratégico claro a corto, medio y largo plazo.

👉 Si eres marketer:

  • Detectas insights claros para orientar tu trabajo.
  • El cliente analiza contigo áreas transversales de negocio
  • Obtienes copys poderosos.
  • Arrancas el proyecto alineado al cliente.

Descarga el #metodozulesan si quieres trabajar en tu visión, misión y valores con mis fichas de dinámicas.