Facebook, recuerdos y diarios.

Un día como hoy

Hoy es el cumpleaños de mi hija mayor. Ha cumplido 10 años, exactamente los mismos que llevo siendo usuaria de Facebook.

Y en ese día tan especial, Facebook me devuelve los recuerdos de los últimos nueve 16 de noviembre. Me asombra, me enternece y un montón de sensaciones y recuerdos extra se canalizan a partir de este fugaz encuentro. Porque los recuerdos que te devuelve Facebook sólo duran eso, un día como hoy.

Diarios

He escrito diarios desde que tengo la edad que hoy cumple mi hija. Los tengo todos guardados y me han acompañado en mis múltiples mudanzas y periplos vitales. Para mí son un tesoro. He aprendido sobre mí misma escribiendo y releyendo mis diarios. Alguna vez, me siento a leer recuerdos al azar y puedo verme de adolescente fumando en mi ventana o capturando un enfado puntual con mi madre. Son un viaje fascinante en el tiempo.

Tengo la impresión (y puedo equivocarme) de que todos los que nos dedicamos de un modo u otro a escribir, hemos tenido diarios o nos hemos escapado del mundo entre libros desde pequeños. Yo fuí hija única y en las largas tardes con mis abuelos (mis padres trabajaban mucho) recuerdo escribir historias, dibujar cómics y desahogarme o fantasear en las páginas de mi diario.

Timeline

De entre todas las cosas que me hacen amar las redes sociales hay una que sobresale y es esa capacidad de espejo, de diario en tiempo real. Cuando Facebook apostó por el timeline hace ya algún tiempo, en realidad ofreció una herramienta para la que los usuarios no estaban preparados ( y tal vez nunca lo estén). Un diario digital lleno de acontecimientos vitales, de registros personales. Tal vez no era el formato, ya que no se pueden categorizar de manera tan concreta todas las vivencias.

Precisamente los diarios son íntimos porque pueden contener esa masa informe que somos, ese ir y venir mental, sin necesidad de pensar en el juicio del otro. Esa es su belleza.

Dice Walter Benjamin en su famoso “Tratado sobre la fotografía” que el descubrimiento de la cámara obscura y su posterior triunfo en la sociedad burguesa, respondió a una verdadera necesidad por parte de las clases medias de autorretratarse. Familias con mejor nivel social y vital que querían ver su propio reflejo, verse desde fuera.

Yo estoy convencida de que las redes sociales responden a una necesidad social, un autoconocimiento que el hombre postmoderno e hiperindividualista, como diría Lipovetsky, necesita explorar. Autoconocimiento y relación con los otros en la era de la conectividad. Maravilloso.

Gracias Facebook, me encanta que me devuelvas mis recuerdos 😉

Dinosaurios y plantillas.

Dinosaurios

Yo tengo mucha suerte porque vivo rodeada de dinosaurios de internet (incluida yo misma) y a veces después de una comida de amigos puedo mantener conversaciones interesantes sobre el bien, el mal, internet y su futuro, pasado y presente. A mi mesa se sientan diseñadores senior, projects managers, consultores de usabilidad y desarrolladores mega pro. Con lo cual hay mucho que decir, escuchar y aprender.

En una de estas charlas surgió hace un tiempo un símil que yo he utilizado en muchas ocasiones y que al parecer alguien ha cristalizado en forma de post curioso.

Teoría del ciclo

Mi teoría es que al igual que a lo largo de la historia de todos los movimientos artísticos un período de barroquismo ha venido seguido de otro de depuración, así ha sucedido en el mundo web. Las páginas de los primeros años del siglo XXI eran pequeñas (y en ocasiones realmente horribles) historias súper reconcentradas con navegaciones imposibles. Por esas épocas solía hacer de conejillo de Indias en lo que más tarde serían llamados tests de usabilidad y me costaba un buen rato encontrar el sitio donde clicar.

“La experiencia empezaba y terminaba ahí, en la propia web. La estrategia online no iba más allá. Tenías un sólo disparo para alcanzar al usuario. One shot!”

A long time ago

Estamos hablando de los tiempos pre- social media. Eran páginas webs en flash que tenían que enganchar, enamorar y conectar. No había un tiempo para el engagement como sucede ahora con las estrategias de contenido.

La idea era apabullar al visitante con un “más es más” que a veces se traducía en viajes fascinantes y otras en un churro creado en agencias con mucho lerele y poco larala.

Amigo Html5

El cambio de paradigma llega con la capacidad de comprar online y la máxima conectividad. Nuevos dispositivos que marcaron la pauta al romper con la tecnología flash, desterrada al limbo tecnológico y depuesta por la fascinación Html5. Ipads, móviles, tablets con super conexión que permiten al usuario- comprador comparar precios en la misma tienda. Ante los precios rebajados no hay historias bonitas ni direcciones de arte sorprendentes.

El crecimiento del ecommerce marcó la pauta, al tener que desarrollar modelos gráficos y de navegación que facilitaran la compra. Ahora el usuario ya no llega a mi web en busca de saciar su curiosidad sino que lo hace para algo. Ya no navega sino que amarra la nave en buen puerto con la intención clara de comprar, reservar o suscribirse. Por tanto las páginas cumplen un nuevo papel útil que las aleja de discursos gratuitos que se anden por las ramas.

WordPress o la nada creativa

La llegada masiva de WordPress significó la estandarización. La idea de que hacer una web era posible sin pagar una pasta se hizo popular y lo que en principio fue una plataforma de contenidos, un blog, se ha convertido en el paquete de tecnología usado mayoritariamente para estar en Internet.

Y fue en este punto donde la conversación se hizo más interesante ya que no es casual que una estructura pensada para las noticias, las “entradas”, haya calado tanto. Las estrategias de contenido son miguitas de pan que crean caminitos a las webs, cápsulas de contenido que generan movimientos muy pequeños (también grandes) hasta generar auténticos surcos y que permiten alimentar redes (verticales) a diario, que a su vez generan engagement y vinculación con las marcas en más de un disparo.

Los acontecimientos significativos siempre se desarrollan cuando hay un caldo de cultivo. El posicionamiento en buscadores, los blogs, los dispositivos, la conectividad…todos estos elementos han confluido en la configuración de la cambiante situación actual de Internet.

Lo que es una verdadera pena es que esta estandarización se haya llevado a todos los niveles creando una auténtica red de webs idénticas, sin personalidad, sin creatividad.

Vivimos en un inmenso catálogo de webs Ikea donde lo más difícil es encontrar un buen mueble a medida.

WordPress es tan versátil como lo haga el diseñador o desarrollador y se echa de menos estructuras que salgan del Tri (somos, hacemos, amamos). Tres bloques y un scroll para abajo. Taaan aburrido….

Contenido, creatividad y brave brands

Hace ya algún tiempo, en una de las estupendas charlas organizadas por Hydra Social Media, Daniel Marote, el CEO de la agencia, explicaba con acierto que más del 80% de los presupuestos de marketing digital y social media se destinan a campañas de publicidad y patrocinio, mientras que sólo el 20% restante es lo que se gasta en la creación de contenido. Asombroso, y más teniendo en cuenta lo omnipresente de la estrategia de contenidos de un tiempo a esta parte.

Contenido

Una palabra hermosa y maltrecha que manoseamos sin parar. Lo verdaderamente difícil, el reto auténtico para las marcas sigue siendo definir su contenido. Qué es lo que quiere contar, para quién y de qué manera.

Sin querer dármelas , puedo decir que he hecho contenidos desde el principio. Trabajábamos con blogs y esa era la estrategia. Y no resultaba fácil generar contenidos semanales originales y de relevancia para temas tan dispares como automoción, alimentación. marketing o moda. Pero lo hacíamos, con mejor o peor resultado.

La tendencia de mercado para profesionales  social media pasa por la creación de contenido como piedra angular en la gestión de canales junto a la identificación de influencers o el nivel experto en Google Analitycs. Y eso es un error. El contenido es una cosa muy seria y hasta hace no tanto, era territorio exclusivo de periodistas a tiempo completo. Tengo comprobado que es un área especialmente creativa en la que no todo los profesionales se desempeñan con la misma facilidad.

Creatividad

Hoy en día todos somos contenido. Los usuarios de redes sociales SON contenido en sí mismos. Comparten vivencias, añaden fotos, suben vídeos, seleccionan noticias.

La importancia de la curación y creación de contenidos en social media radica precisamente en ese carácter creativo, sorprendente y útil que hace que una publicación se comparta cientos de veces.

En la calidad del contenido se define si una marca merece que un usuario dialogue a diario con ella. Es el principio del one shot, un disparo o como mucho dos, antes de irme a dialogar a otro sitio si no me convence la conversación.

Si tenemos en cuenta que cada vez odiamos más el spam, los anuncios invasivos, los banners, los odiosos popups… ¿no deberíamos plantearnos desterrar ese modelo desfasado de presupuesto y abrazar de una vez por todas la verdadera transformación?

#Bravebrands

Sólo un ejemplo oído  de boca del CEO de Wallapop. Su maravillosa campaña en tele (con el genial claim Walla…) les hizo crecer en orgánico un 8%  aquel semestre. ¿Creatividad, conversión, usuarios, datos? Ahí lo dejo para que cada cual piense su sucesión de hechos. (Habría que añadir que Wallapop tenía una importante inyección de grupos mass media muy potentes, tampoco seamos ingenuos)

Queridos CEO, directores de marketing y empresarios, dejad ya de lado vuestras políticas de conversión. Amemos la masa informe de datos del branding y el contenido. Demos algo más de tiempo a las estrategias. Apostemos por lo creativo y lo valiente para obtener el maravilloso crecimiento orgánico, la miel dorada de nuestro trabajo diario.

Prefiero marcas valientes que marcas dormidas y aún hay muchas por despertar. Bienvenidas #bravebrands