¿Qué es Tik Tok?

2 enero, 2019 by in Internet

Tik Tok es una red social basada en video selfies de 15 segundos.

Quizá hayas visto la reciente campaña que han lanzado en Youtube, pero creo que poco se está hablando de ella para la cantidad de implicaciones que sugiere el uso de esta app. 150 millones de usuarios en el mundo, un desarrollo brutal de la aplicación conseguido en sólo 200 días, una comunidad que incluye un segmento de edad súper interesante con niños desde 8 años hasta abuelitas fashion de más de 70.

Pero yo no quiero hablarte de datos sino de ideas, de cambios de paradigma.

Para informarte de cuándo, cómo y porqué puedes acudir a otros enlaces bastante completos como éste de Xataca que además incluye vídeos donde puedes ver la app y sus usos. Sólo te diré que esta app surge en China, donde 8 de cada 10 usuarios la tienen instalada en su teléfono.

Flava B.

Flavia es mi hija de 10 años. Aprendo tanto de ella en algunos terrenos on line que me hace sentir tan orgullosa como vieja. Me habló de Musical.ly (Tik Tok absorbió a Musical.ly) hará un par de años y me pidió con ojos empañados que le dejara abrir un perfil en esta red social. Me pareció demasiado pequeña y lo dejamos aparcado.

Este verano me volvió a hablar del tema con Tik Tok. Una de sus amigas ya estaba en la red en modo privado y decidí darle una oportunidad. Lo instaló en su maltrecho Ipad y empezó a usarlo con total soltura.

Esto es lo primero que me deja boquiabierta. Es una app en la que si me dejas sola seguramente me perdería. Tiene muchas funcionalidades, filtros, hashtags… y ella con sólo diez años se maneja a la perfección. Estos niños digitales me asombran aunque sean míos 😉

Nobel de las apps

Yo hice mucho vídeo en la Universidad. Quería ser vj y edité vídeos en Premiere, Final Cut y hasta me aventuré con After Effects.  Me gustaba la edición loca de esas épocas, con mucho parpadeo y fliqueo. Utilizaba una herramienta llamada cuchilla con profusión. Cogías el trozo largo de vídeo y cortabas trocitos pequeños que luego alternabas para componer otra pieza distinta y con mucho ritmo. Era laborioso y los procesos para renderizar lentos y pesados.

¿Por qué te cuento esto? Porque Flava B. se edita unos clips buenísimos de 15 segundos (el máximo tiempo para los clips) con su app de Tik Tok y hace que aquellos procesos resulten tan, tan anticuados que me asombro (segunda vez!).

Filtros chulísimos que imitan la textura de vídeo ochentero, parpadeos para hacer transiciones, efectos de color, maquillaje virtual o pelucas de colores a lo Snapchat, efectos de reflejo en el agua, gotas de lluvia en slowmo con un efecto interactivo  (este filtro es espectacular). Puedes grabar más rápido o más lento, y puedes mezclar distintas velocidades dentro del mismo vídeo.

En definitiva, que los desarrolladores de esta app (señores, se la han hecho en 200 días!!) deberían tener el Nobel de las apps si éste existiera. Porque hace que editar vídeo sea intuitivo, versátil, fácil y divertido entre muchas otras cosas.

Musers

Hay algo que me llama mucho la atención y son los alcances. Algunos de los perfiles que he revisado llegan a tener 2 billones de corazones. Si, billones-.()

Esta app tiene un interesante modelo de monetización mediante el cual un usuario puede captar la atención de los musers. Con la compra de monedas puedes hacer comentarios promocionados en los directos de estos mega perfiles, alcanzando el primer puesto y consiguiendo una mención de los influencers de esta red. De esta manera logras visibilidad y que otros usuarios te sigan.

¿Te imaginas haber podido hablar por chat en tiempo real con Espinete? Pues eso es, más o menos el interesante tipo de interacción que han ideado los de la app TikTok en versión siglo XXI.

Popularity

Aclaro que esta parte del post recoge mis conclusiones junto a las de Flavia. Creo que su punto de vista como usuario pro de 10 años nos interesa. Y para mí esta es la parte interesante del artículo, el cambio de paradigma que nos demuestra que intentar ver las cosas con nuestra mentalidad de los 80 no tiene ningún sentido.

  1. Creatividad. Si, a raudales. En un entorno digital y con las herramientas más básicas del cuerpo como bailar, gesticular, imitar, crear dibujos y animarlos, contar chistes, cantar… Pensamos que estos niños están sin hacer nada “viendo vídeos” y resulta que están creando clips que no podrías hacer ni en sueños con tu mente adulta.
  2. Interacción. Están en grupo, interactúan con otros usuarios y entre ellos, porque sus amigos de clase también están ahí. Pueden chatear de manera interna en la propia app y hacer vídeos a medias en la distancia. Mientras fuera hace cero grados y llueve, ellos pueden estar juntos. Yo me moría de frío cada tarde por pasar un rato con mis amigas en cualquier portal (¿evolución de la especie?)
  3. Popularidad. Lo que haces en TikTok se refleja en la vida real. Puedes ser más popular si aprendes a hacer un paso de baile de moda o completas un reto. Los demás lo verán y validarán tus aptitudes fuera de la red. Creo que esto es peligroso e interesante a la vez, daría para otro post.
  4. 4. Cero postureo. Esto me gusta especialmente. Obviamente lo hay, perfiles más adolescentes de chicas rubias perfectas cien por cien postureo, pero que oye, también hacen sus pinitos como cómicas. Lo más molón en TikTok es reírse de uno mismo, poner caras ridículas, reírse de los propios fallos físicos (como en el caso de la maravillosa Malva Demente). Algo que me parece diferenciador de Instagram y esperanzador también, ya que en un mundo social media repleto de perfiles perfectos, pletóricos y absolutamente falsos, regresar a la pantomima y al “hacer el tonto” representa un deseable soplo de aire fresco.

Paradigma

Cuando oigo hablar de que los niños de hoy en día están atrofiados con tanta pantalla siento una mezcla entre dar toda la razón al que habla y revolverme en el asiento.

Hay cosas que están mal, desde luego. La otra noche fuimos a una conocida franquicia de restaurantes a cenar y la familia de al lado tenía al pequeño (muy pequeño) enganchado a la tablet mientras cenaba. Seguramente a lo mejor yo lo he hecho en alguna ocasión, pero cuando lo veo desde fuera no me gusta.

Mi hijo pequeño ha ido abandonando juegos paulatinamente desde que conoció Youtube  y ahora me cuesta bastante que coja los coches y se ponga simplemente a jugar con ellos. Por tanto, admito que las pantallas atrofian el juego depende en qué tramos de edad.

Pero también veo cómo su imaginación se desborda, cómo aplica lo que aprende en el colegio para buscar contenidos él sólo (vídeos sobre el sistema solar o la desaparición de los dinosaurios) y cómo nuestro tiempo juntos se complementa con estas nuevas habilidades adquiridas. Ha aprendido a leer muy rápido y a buscar lo que le interesa hablando a Google. (Otro tema interesante, el de las búsquedas por voz para los niños).

Mi hija lleva el teatro en las venas (lo ha heredado de su abuela, que fue actriz) y lleva grabando vídeos desde los cinco años, porque simplemente es algo que hemos visto que le apasiona y le hemos dejado desarrollarlo (se quedó con mi video cámara hace ya tiempo). Ha encontrado la horma de su zapato en esta app que le permite explorar su creatividad con portentosas herramientas de edición que ya hubiera querido yo en mi época universitaria.

Podemos ponernos como queramos, pero los tiempos de jugar al corro de la patata y al escondite han evolucionado. No han desaparecido, pero ahora todo es mucho más complejo y requiere de una nueva lectura.

Por cierto, hace dos semanas mi madre vino a pasar la tarde y estuvimos jugando todos al escondite. Fue súper divertido y nos reímos toda la familia haciendo el tonto. Y después de eso estuvimos viendo vídeos en la Tablet. Nada es ya tan simple como antes.