¿Qué es contenido de valor?

2 febrero, 2019 by in contenido

Hace unos meses uno de mis posts se hizo viral en LinkedIn. En el post denunciaba la actitud snob de ciertos CEO que miran tu perfil y te dejan pendiente la invitación a conectar.

Unos días más tarde, el CEO en cuestión se dignó a aceptarme y la verdad es que no he visto ninguna publicación interesante del mismo hasta el día de hoy.

El caso es que se inició un debate acalorado entre multitud de usuarios y algunos me acusaron de que mi contenido era malo y me aconsejaron que si quería darme visibilidad creara contenido de valor.

Esto me dejó pensando seriamente en que el valor del contenido es algo sumamente subjetivo y que lo que a ti te parece genial a otro no le interesa en absoluto.

Private content

Volviendo a mi ejemplo inicial, hay algo que me llama mucho la atención. A pesar de las críticas (que son también una oportunidad para el aprendizaje) el post se salió de la gráfica. Quiero decir que realmente le interesó a mucha gente. Muchos usuarios se tomaron la molestia de comentar y leer la conversación, es un tema que realmente importa. Por tanto, ¿no es esto entonces un contenido de valor?

Un ejemplo más. En otro de mis posts con más alcance contaba abiertamente que a mi pareja le molesta que hable tanto de trabajo al llegar a casa. Hubo de todo, incluso gente que me acusó de “estar fatal para necesitar airear mi intimidad en una red profesional”. A lo que algunos consideran privado yo le doy la vuelta y pienso:

“Esto le puede estar pasando a más gente. Veamos qué ocurre si lo cuento, qué opiniones recojo y cómo esto me puede ayudar a mí o a otros”.

Por tanto, si hubo tantos comentarios y tantas conversaciones en torno a este tema está claro que es algo que preocupa o que puede ser común a otros profesionales de LinkedIn. Yo a las voces más críticas les pregunté en este caso concreto: “¿En el trabajo nunca hablas de  nada personal?”.

Creo que confundimos trabajo, profesionalidad y humanidad. Las tres cosas están íntimamente relacionadas.

Aquel jefe…

Otro ejemplo del que hablé ya en LinkedIn. En mi primer trabajo como community manager, fiché para una conocida sala de fiestas y eventos de Madrid. Al hacerme la entrevista final, el director me miró fijamente (era un hombre de unos cincuenta años con un físico alucinante. Una mezcla entre James Bond y Julio Iglesias con foulard y piel ultra hidratada y bronceada).

Me caló rápido y me dijo: “Te veo muy alternativa, muy moderna. Aquí ya sabes lo que hay, debes dejar tus gustos en la puerta”. Puede sonar borde, pero tenía muchísima razón. Los gustos de los clientes de la sala no tenían nada que ver conmigo y tuve que hacer un gran ejercicio de empatía e introspección para entender que lo que a mí me gustaba no les gustaba a ellos. Eso en mi profesión, se llama crear buyers persona y generar contenido alineado.

Puedes leer más acerca de esta experiencia y de mis experimentos de contenido en este artículo

Pienso en algunas agencias de marketing que postean en Facebook contenidos súper profesionales y técnicos y tienen dos o tres likes. Se les olvida un básico social media que es adaptar el contenido al canal- audiencia. Quizá en Facebook la experiencia que buscan muchos usuarios es lúdica. Algunos fans puede que sean clientes que no tienen pajolera idea de qué les hablas.

Esto pasa cada día. Imagina un youtuber en LinkedIn con su edición loca y mil grafiquitos parpadeantes. Es probable que no tenga los millones de visualizaciones que le pueden dar su comunidad de  seguidores adolescentes.  El contenido será el mismo, pero si cambia el contexto, la repercusión, aceptación y engagement (el grado de compromiso y fidelidad de su comunidad) se verá seriamente dañado. Aunque últimamente he visto bastantes intentos de youtubear contenido de vídeo en LinkedIn -.)

Censura

Estoy cansada de las censuras en LinkedIn. No hay contenido bueno o malo, hay contenido adaptado a cada red y cualquier cosa profesional se puede volcar en Facebook y al contrario. Algo personal puede funcionar a la perfección en LinkedIn. De hecho, desde hace meses hay una corriente muy clara en torno al storytelling, a contar historias de las de siempre. De las que tienen moraleja y nos evocan situaciones parecidas en las que podemos vernos reflejados. ¿No es esa la principal clave a la hora de contar historias desde tiempos inmemoriales?

Yo hago a menudo un ejercicio que consiste en volcar el mismo contenido en distintas redes y con distinto formato. Por ejemplo, si hablo de mi aniversario de pareja, no lo cuento de la misma manera en Instagram o en LinkedIn y en ambos tiene cabida, todo es cuestión del enfoque y la audiencia. En Instagram tengo a mis amigos y familia íntima, en LinkedIn a colegas de profesión. En una hablo de la persona, en otra del profesional y lo que nos une.

También he hecho la prueba de compartir en LinkedIn un post antiguo de mi Facebook personal. Y tuvo un buen número de recomendaciones. En un contexto como el de esta red en el que valoramos tanto la educación o lo positivo aquel post me venía al pelo. ¿Por qué no subirlo a LinkedIn?

El contenido depende de diversos factores, pero destacaría: Formato –  tono – comunidad

Formato: ¿Vas a subir una foto personal o un diseño con tu logotipo? ¿Un enlace o un vídeo? Dependiendo del formato que compartas así deberá ser tu copy. Hay que adaptar el formato a cada red. Por mi experiencia en LinkedIn, los posts excesivamente crípticos no funcionan demasiado bien. Explica lo que quieres decir, dale un par de vueltas. Crea una pequeña historia porque si no, es probable que pases desapercibido. Ten además en cuenta que hay ciertos formatos que esta red penaliza y no muestra con tanto cariño como otros.

Tono: Adapta el mensaje a cada red. Creo que fundamentalmente esa es la clave. Es una cuestión de lógica pura. ¿Hablas igual a tu mejor amigo que a tu jefe? ¿Al director del colegio de tu hijo y a un compañero del gimnasio? Si aplicas esta lógica de comunicación física entenderás mejor cómo aplicarla entre LinkedIn- Facebook/Instagram.

Comunidad. Me parece un concepto algo más impreciso. En LinkedIn puedes tener amigos y gente con poca confianza en Facebook. Pero en LinkedIn, si es una comunidad que has llevado poco a poco y con cabeza, encuentras amigos, partners y gente que quiere compartir. Es un regalo poder escribir algo tan personal como lo que escribo y que haya comentarios tan auténticos, historias tan bonitas y tanta humanidad.

Por eso, hagamos buen contenido y mantengamos la profesionalidad. Si LinkedIn no nos censura, ¿Por qué tendríamos que hacerlo nosotros?