La era del entusiasmo

4 abril, 2020 by in Pensamiento
la era del entusiasmo_zulesan

Esta semana me ha costado más. 

Tras un rato escribiendo y borrando frases me he quedado con este inicio. Me ha costado más. He tenido momentos muy buenos, pero también bajadas profundas. Quizá me entiendas. Quizá tú lo sientas así. 

He ido recolectando muchas ideas dispersas. Las he desarrollado en mi mente, pero no he conseguido hilar fino. Me gusta ese ejercicio mental de pensar cosas dispares y tratar de darles un argumento conductor. De momento, va ganando hablar sobre el entusiasmo.

El entusiasmo es el gran olvidado de nuestro sistema de sentimientos. Es arduo encontrar personas entusiastas. Una persona entusiasta se entrega sin miramientos. Argumenta hasta el final porque cree en su idea. Eso no quiere decir que un entusiasta no escuche o razone. Un verdadero entusiasta adora la cooperación porque significa que ha conseguido entusiasmar a otros. Un buen líder entusiasta hablará desde el corazón y actuará con la mente, escuchará otras voces y las hará partícipes. 

Un buen entusiasta cambia de opinión, pide perdón, reconoce sus carencias. Se enfoca en un objetivo y ejerce tanta presión en su propósito que generalmente acaba consiguiendo lo que se propone. 

Creo que por eso, me ha costado más. Porque el entusiasmo baja cuando no controlas ni siquiera el suelo en el que pisas. Cuando todo cae por su propio peso, el entusiasmo flojea. Los objetivos a corto y medio plazo dejan de parecer tan urgentes, flojea el ánimo y pierdes foco. El entusiasmo siempre debe ir acompañado de foco, ya que sin él, no es efectivo. 

Vamos a necesitar toneladas de entusiasmo. De ese que no conoce límites porque cree ciegamente en su propósito. Tendremos que decir varias veces al día Yo creo, yo puedoTendremos que sacar nuestra mejor versión para vencer el vacío.

Hablaba Lipovetsky en La era del vacío del hombre postmoderno y narcisista. De la sociedad relajada que opera su seducción allá donde vamos, marcando un falso camino de libres elecciones. Nos hemos topado con esa mentira, pegados a un post de Instagram, pendientes de los likes mientras nos tenemos que mirar frente al espejo y decir; ¿Qué va a pasar ahora?

Tal vez consigamos crecer como especie, entender lo extremadamente increíble que es lo que hemos conseguido. Un mundo globalizado, capacitado para una conexión absoluta, con información en tiempo real. Un mundo con carencias, pero con muchas lecciones aprendidas. 

No tengo ni idea de qué va a pasar. Estoy perdida y a la vez, totalmente presente en este momento.